De las 107 especies mamíferas de la fauna francesa, los Pirineos albergan 75 (armiño, tejón, oso, desmán, marta, jabalí, zorro...).
Siendo muchas de ellas nocturnas y furtivas, aún nos queda mucho por aprender acerca de sus hábitos en zonas de montaña. 
¿Puede el erizo vivir por encima de los 1.400 metros de altitud?
Esta, por ejemplo, es una pregunta a la que todavía no han contestado los científicos.
Huellas de oso

 

Animales protegidos:

Desde hace más de treinta años, el Parque nacional de los Pirineos es una zona de refugio para numerosas especies amenazadas por la multiplicación de las carreteras, la caza y la presencia de los hombres.

El sarrio, cazado de forma excesiva en los años 50, bien habría podido extinguirse de no haber hallado refugio en este territorio de libertad cuando se creó en 1967.
Desde aquella fecha, el número de ejemplares viene aumentando regularmente (unos 5.000 en 1999).

La marmota que había desaparecido de la cordillera al final del último período glaciar, ha sido reintroducida éxitosamente en todos los valles por el parque nacional.
Hoy en día es indudablemente para el visitante la especie más visible.

Sólo es preocupante el caso del oso cuya población no ha dejado de disminuir en los últimos treinta años (quedando seis individuos en 2000).

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Algunos animales del parque nacional:

El oso: Se plantea el problema de la supervivencia del oso, ya que tan sólo quedan... seis en toda la cordillera (Papillon, Chocolat, Cannelle, Pyrène, Camille y un osezno nacido en 1998).

Erguido sobre sus patas traseras, el oso pirenaico puede rebasar los dos metros de altura, con lo cual siempre ha impresionado a los hombres. En ocasiones, el macho llega a pesar 200 kilos.

En alta montaña y en el bosque disfruta de relativa tranquilidad. Necesita abundante comida: arándanos, frambuesas, bellotas, hayucos, carroñas.
De estar muy hambriento puede que "saque tajada" de los rebaños que pacen en las estivas. De ahí el odio ancestral de los pastores que cazaron el oso hasta bien entrada la década de los 50. 

El papel del Parque Nacional de los Pirineos: desde su creación, el parque nacional es el encargado de valorar los daños al ganado y pagar las indemnizaciones correspondientes. Esa labor de peritaje ha desarrollado una relación fuerte tanto con el oso como con los pastores... Además, el parque nacional contribuye al seguimiento naturalista del oso como socio activo de la red "oso pardo".

 

El urogallo o gallo del bosque:

Este pájaro de la familia de los gallináceos habita en las zonas húmedas del hayedo-abetal, entre 1.000 y 2.400 metros.
El macho llega a pesar 6 kg, la hembra 2 kg.

El urogallo
es famoso por sus paradas nupciales (desde mediados de mayo hasta principios de junio) y su canto muy característico.

Con la cola desplegada, persigue a cuantos machos se atreven a pisar su territorio. Las hembras ponen los huevos en el mismo suelo, junto a una roca o una cepa, de modo que sus pollos son presa fácil para los predadores.


La perdiz nival:

Es un gallináceo de alta montaña cuyo plumaje cambia con las estaciones, de modo que en invierno se torna blanco y se confunde con la nieve.

El pito negro:

Escuche atentamente y lo oíra golpeando las hayas con su poderoso pico.
El pito negro es uno de los picos más antiguos de Europa. En los viejos troncos excava nidos de 20 cm de diámetro y 50 cm de profundidad.
Se alimenta de los insectos que viven en el bosque.


El desmán:

Trompa, patas palmeadas y cuerpo de topo... este pequeño insectívoro vive a la orilla de los ríos hasta cotas de 2.200 metros.
Permanece la mayor parte del tiempo dentro del agua, donde se nutre de larvas de insectos y pequeños crustáceos. 
Se encuentra exclusivamente en los Pirineos y en el noroeste de España.


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El quebrantahuesos:

 

Con su envergadura de tres metros, sus ojos de oro cercados de carmín, su barbilla y su antifaz negros, sus largas alas de antracita y su pechera anaranjada, el quebrantahuesos se distingue de las demás rapaces. 

También es particular su dieta alimenticia compuesta en un 90% de huesos de carroña previamente destrozados contra las rocas.

Esa extremada especialización unida a la escasez de alimento adaptado la convierte en una especie frágil.

Tanto más cuanto que es lento su ciclo de reproducción: el quebrantahuesos no es adulto antes de los 7 años y sólo cría un pollo al año. Nueve parejas viven actualmente en el parque nacional.

En Francia, la especie no pervive naturalmente más que en los Pirineos y en Córcega.

 

El buitre leonado:

 

Es característico su vuelo: planea en grandes círculos sobre las cimas, aprovechando las corrientes ascendentes para alcanzar la mayor elevación posible, y de repente se lanza en picado para mejor escudriñar su territorio.

Si avista los huesos de alguna carroña baja en espiral, alertando de este modo a sus congéneres.



He aquí unos rasgos característicos para reconocerle: tiene una envergadura de entre 2,30 y 2,50 metros, sus largas y rectangulares alas se prolongan con grandes plumas oscuras, su pequeña cabeza se prolonga con un largo cuello adornado con collar.

Unas 110 parejas anidan en los acantilados de la reserva natural de Ossau.
Este animal cumple una importantísima función: si no fuera por él muchas carroñas contaminarían la montaña o propagarían enfermedades contagiosas.

El halcón peregrino:

De menor tamaño, esta rapaz caza los pájaros (cuervos, patos, palomos...) y los despluma en algún saliente. Come casi exclusivamente los músculos pectorales. Las "sobras" serán el alimento de las cornejas y los zorros, que vendrán después.

 

El alimoche:

Pasa el invierno al sur del Sáhara y en verano regresa al Pirineo Occidental para anidar en los acantilados.

Más pequeño que el quebrantahuesos o el buitre leonado, no sobrepasa 1,50 metro de envergadura ni 60 a 70 cm de longitud. Es esencialmente carroñero. En los Pirineos, se le dice "Marie Blanque".

A la hora de picotear la carroña, se conforma con los despojos ignorados por los buitres leonados y los cuervos.

El águila real:

Su silueta de vuelo recuerda la del buitre, aunque es menor su envergadura (2 metros) y más oscuro su plumaje. Es un temible cazador que da muerte a las presas con que se alimenta.

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¿Existe vida animal en las aguas de los lagos? 

Sí, los lagos de los Pirineos encierran una fauna de larvas de insectos, crustáceos y bacterias capaces de sobrevivir en aguas que cubiertas de hielo y nieve se mantienen a una temperatura de entre 0 y 4 grados.
De allí la presencia de la trucha común que encuentra en ellas abundante comida.

Durante el largo invierno que en las alturas se estira a lo largo de 6 a 7 meses, la trucha vive en estado de letargo.

En los primeros años de su creación, el Parque nacional de los Pirineos se dedicó a repoblar numerosos lagos, introduciendo en ellos la trucha arco iris, la trucha alpina, el salvelinus fontinalis, el cristivomer de Canadá.


Hoy en día, las intervenciones se realizan en colaboración con las federaciones de pesca y las repoblaciones se hacen esencialmente con trucha común o fario.

Sorprendente, el sapo partero...

A 2.400 metros, aún no han terminado los renacuajos su ciclo de metamorfosis cuando ya vuelve el frío. Poco más de la mitad de ellos serán lo suficientemente resistentes como para hibernar hasta el próximo año y seguir metamorfoseándose.

Con este ritmo, los más fuertes necesitarán al menos diez años para llegar al estado adulto.



Bibliografía:

BANG (Preben) - Guide des traces d'animaux - Ed. Delachaux & Niestlé: Paris, 1974
PETERSON (R.), MONTFORT (G.) Guide des oiseaux d'Europe Ed. Delachaux & Niestlé: Paris, 1994
MACDONALD (David W.), BARRET (Priscilla)- Guide complet des mammifères de France et d'Europe Ed. Delachaux & Niestlé: Paris, 1995
DENDALETCHE (Claude) - Animaux sauvages des Pyrénées - Ed. Milan: Toulouse, 1990
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